AJEDREZ Y SICOLOGÍA


El ajedrez y la vida tienen más semejanzas de lo que imaginamos. Cuando estamos frente al tablero sentimos que se nos va la vida en cada movimiento, como si viviéramos en cada pieza. Entonces nos convertimos en el Rey de las 64 casillas. Cuando perdemos una partida, podríamos sentir tristeza, frustración, minusvalía, coraje, culpa, y muchas otras emociones. Al ganar podríamos sentir euforia, alegría, bienestar, etc. Los estados de ánimo y emociones que exhibimos durante un juego de ajedrez (miedo, dolor, tensión o stress, ansiedad, etc.) están estrechamente ligados a la sicología.

La sicología es la ciencia que estudia la conducta y los procesos mentales. El término sicología tiene su origen en las palabras "psique" y "logos". "Psique" procede de una palabra griega que significa "aliento vital" en el sentido de "alma" o espíritu", la cual puede traducirse como mente. "Logos" significa "saber" o "estudio".

La sicología juega un papel crítico en la preparación total de un(a) jugador(a) sin importar su nivel de juego. Ajedrecistas en el mundo que no usan la sicología para su preparación profesional ven limitadas sus posibilidades de éxito. Porque entre dos jugadores(as) de fuerza de juego similar, la sicología podría ser la “pieza clave” entre la victoria o la derrota. Esto no significa que tengamos un sicólogo disponible, aunque hay jugadores de la élite mundial que los utilizan.

La sicología del jugador de ajedrez puede ser tan sencilla como aquellas estrategias que muchos utilizamos para afrontar una partida de ajedrez, por ejemplo, dormir bien, ejercitarse, etc. Esos aspectos podrían hacer la diferencia. ¿Por qué? Porque ese jugador resistirá mejor un torneo de ajedrez de fin de semana, y las emociones afectarán en menor grado a su sistema nervioso, etc. Las emociones influyen sobre el cuerpo y viceversa. Sabemos que a muchos jugadores no les interesa la sicología, y lo único que desean es jugar ajedrez. Sin embargo, aunque no lo reconozcamos, todos usamos la sicología; y muchas veces sin darnos cuenta. En otras palabras, todos tenemos una sicología personal. No se trata de descuidar la parte teórica y práctica del ajedrez. Se trata de poner más atención a aspectos de concentración, meditación, memoria, alimentación, etc.

Al inicio de una partida todos(as) tenemos igual cantidad de piezas, espacio, y tiempo. Como resultado todos tenemos igualdad de posibilidades para ganar el juego. ¡Apliquemos la psicología al ajedrez!

Sugerencias:

1. Explorar libros de sicología del jugador de ajedrez que nos ayuden a fortalecernos más.

2. Entender aquellos aspectos de nuestras emociones, personalidad y estilos de vida; que podrían afectar nuestro mejor desempeño como jugadores de ajedrez.


Isab Meléndez Padilla

Instructor Nacional